domingo, 27 de julio de 2014

ABU DHABI

Siempre he soñado que vuelo, ahí donde mi Dios y su Dios se encuentran en el horizonte, allá donde el Sol se convierte en una deidad, donde es posible admirar una Paloma beber arena y luna, allá, donde el canto se quebranta por las mañanas en un llamado a la fe...
Siempre soñé ir más allá del verde, ver más allá del blanco, sentir más pasión que el rojo, gritar más fuerte que el águila cuando devora a la serpiente.
Allá, donde nadie entendía mi mirada ni mi voz, donde la paz llegaba en igual medida que la frustración. Donde el negro de unos ojos cruzan mi ordinario café para combinarse y sembrar asombro, duda y ansiedad, el inpase de una moral desnuda y una educación cubierta de pies a cabeza. Tierra opuesta, te echo de menos y te temo. Temo perder y ganar, al igual que ganar y perder. Tierra seca, fértil, de oro y hollín, soñé, soñé y te encontré.
Yo vi ese Sol desde el otro lado del mundo y sentí amanecer.
Yo regresé y mi corazón conmigo, pero mi soñar, mi pensamiento, quedó allá, donde una Paloma y un camello crearon un ocaso...

domingo, 1 de junio de 2014

Un café con mucho UP

La trisomía del par 21 o mejor conocido como Sindrome de Down, es un problema genético que altera la capacidad cognitiva, es decir, capacidad intelectual. Afecta al cromosoma 21 con la aparición extra del musmo o parte de él. Se manifiesta igual con determinados rasgos físicos. Quien posee SD tiene mayor dificultad que personas geneticamente no alteradas, en realizar actividades cotidianas, académicas o laborales, sin embargo, no quiere decir que le sean imposibles ejecutar con éxito dichas actividades.
En años pasados tuve la dicha de trabajar con niños y adolescentes del sindrome. Recuerdo perfectamente el primer día, saludé y me presenté ante el grupo con palabras muy pausadas y exageradamente articuladas, ésto con la intención de que los pequeños comprendieran perfectamente lo que les mencionaba.
Uno de los niños levanto la mano pidiendo la palabra y al concedersela dijo -Maestra, ¿Por qué habla como retrasada? -.
Mi respuesta a ello con toda verguenza fue - Porque probablemente lo soy mi amor. Disculpame -.
Todos los niños echaron a reír y yo con ellos pero de una inmenza pena. Mi arrogancia me hizo creer, como muchos attículos leídos anreriormente sobre el tema y erroneas, que ellos están "por de bajo de los estandares normales de razonamiento".



Uno de cada 750 bebés en el mundo nacen con éste síndrome y es necesario que padres, familiares y amigos se empapen de información en los centros especializados en atender el SD.
Mi buena fortuna me empujó a uno de los tantos cenrtos de ayuda a comprender estos casos. Cuentan con muy buenos servicios y una cafetería con un nombre, además de ingenioso, maravilloso: Café TRES 21 y la fundación es John Langdon Down A.C. en México D.F.
Vale la pena conocerla, no importa si no tienes un familiar con estas características, siempre puedes cambiar tu cafetería comercial favorita y disfrutar de un agradable lugar con fabulosos cheffsitos SD, sin mencionar que al consumir, ayudas a la fundación :) les recomiendo el pastel de zanahoria!

http://www.fjldown.org.mx/arte_cafe/


sábado, 31 de mayo de 2014

Bailar conmigo

Ya sabía que había nacido pa' casarme con él... no, mejor él... o, quizá él. Y luego descubrí que era una enamorada sin remedio, pero no sabía si de "él", la vida o el amor mismo. Tenía miedo a que un día no quisiera bailar conmigo nunca más.
Él tomaba el transporte escolar de las dos y mi madre pasaba por mi siempre inconvenientemente a tiempo. No me daba opirtunudad de hablarle. Me regaló una goma y yo sabía que eso era amor, era amor, yo lo sabía, y así ocurrió mi milagro; mamá contrataría el transpirte escolar :D
Mi sueño se hacía realidad hasta que... ocurrió lo peor: sus padres lo inscribieron al club de tareas que finalizaba a las cuatro.
Ahí, en ese jardín de niños, comprendí que mejor son los buenos recuerdos y una salida al parque, que un futuro perdido... y al final, si bailó conmigo.

jueves, 22 de mayo de 2014

Arte o Vanidad?





 Cuando tenía 12 años veía a mis primas mayores maquillarse, y es inevitable pensar en mascaras, labial, blush y no relacionar perdida de dinero, tiempo, esfuerzo, cuando el resultado es una plasta de pintura cubriendo la naturalidad de tu cara. Es casi como querer ocultar algo o ponernos detrás de una nube de brillos para no sacar el verdadero "yo".

Después de tantos chillidos que por el pinchazo con el delineador en el ojo, que si el pellizco en el párpado por intentarse sacar la ceja, decidí nunca usar productos cosméticos, pues la sola idea de sufrir un proceso tan superfluo y además tortuoso no la soportaría ni un momento.
Los años han pasado y hoy es el día en el cual necesito una hora mínimo para dejar mi maquillaje con un resultado que me de satisfacción. Se preguntarán "¿Por qué el cambio de idea?" Bien, les explicaré la razón.

Los estereotipos y decretos arbitrarios sobre lo que es la belleza han dado un rumbo muy específico a lo que debería ser, portar y hacer una mujer dentro de las sociedades, crecemos con esa idea y al final, sin darnos cuenta, nos hacemos el reflejo de ella, pues es casi imposible no pertenecer, de algún modo, a las corrientes.
La primera vez que me puse maquillaje (15 años), note que todo en mi cara resaltaba, ojos, labios, pómulos, y a ser honesta, me encantó. Seguramente son los estereotipos que tenemos en la cabeza los que me hicieron disfrutarme en el espejo, eso y algo que en mi nacía llamado VANIDAD. Sello característico de las féminas. Pero hay algo, que en lo particular descubrí y re-definí:


Makeup, más que un estereotipo.

El maquillaje es más que una etiqueta, es el arte de saber que tienes un tiempo para ti, dónde, por el contrario de muchas opiniones, el maquillaje no es una máscara, es una revelación. Es regalarte dedicación, de ti para ti, pues estoy segura que no dejarías que tu cara tuviera plastas de correcto, el labial hasta la barbilla o el delineador mezclado con chinguiñas, y es por eso que pones un poco más de esfuerzo. Cuando tocas tu cara con las brochas, los esponjas, los aplicadores o incluso tus dedos y vas mirando en ese espejo la transformación. Es como pintar sobre oleo, un oleo con la fuerza, armonía o sencillez del color, al final, no es maquillarte para el mundo, pues eres tú la de primer instancia quien recibe esa satisfacción visual que luego se convierte en satisfacción mental y emocional pues conviertes el evento en algo muy tuyo, nadie lo toca, nadie lo usa, solo se aprecia, no es limpiar tu hogar, hacer de comer, redactar un documento para los jefes o universidad, que si viene cierto que son trabajos que haces por ti, no son exclusivamente para ti, son cosas igual de lindas que compartes con los demás, pero maquillaje, es de ti para ti, sólo para ti. Del mismo modo que resultaría ir al gimnasio.

Pienso que si eres capaz de dedicar un lapso chiquito de tu tiempo en invertirte, es indicativo que en general, tienes la capacidad de poner entrega en el resto de tus quehaceres. ¿Cómo pretender dar algo que no nos damos ni tenemos por nosotras mismas? La falta de tiempo o dinero son excusas para no invertir en nuestra persona, quizás por el miedo a lo que ya mencione, el maquillaje no oculta, revela. Las mujeres en el pasado, dedicaban su tiempo en dicha autoinversión, dando como resultado buena proyección y no sólo en ellas, se podía notar la entrega de amor y tiempo mirar su hogar, la familia, hasta en áreas profesionales. Intenta algo diferente y muestra, no a la gente, a ti misma que la pasión puesta en tus actividades es real pues inicias contigo misma.